En los últimos años, ocupó cargos de responsabilidad operativa en las Fuerzas Armadas. Destaca su experiencia en misiones internacionales. Primero estuvo con la Legión en el Sáhara y posteriormente, en Angola, participó en la primera misión española bajo mandato de la ONU. En Macedonia tuvo un papel destacado como comandante del contingente internacional, liderando la representación nacional en el Mando Aliado europeo.
El teniente general se enfocó también a la literatura. Hace poco más de dos meses y rodeado de compañeros y amigos, militares y civiles, presentó su novela titulada El diablo en los dados, inspirada en una nueva visión de los personajes bíblicos. En el acto de presentación se definió a Álvarez del Manzano como un verdadero «mariscal de campo», un aguerrido oficial que no ponía impedimentos a «arrastrase por el campo» si con ello daba ejemplo a sus subordinados.
Miembro fundador de la Asociación por la Paz, Álvarez del Manzano impulsó la democratización de las Fuerzas Armadas del Este de Europa, asesorando a los ministros de Defensa de Bulgaria, Rumanía o Albania. Posee además la medalla del Sáhara en zona de combate, 12 condecoraciones nacionales y seis extranjeras.
Montañero, boina verde y paracaidista, el cáncer de páncreas que padecía no le impidió seguir con su actividad. Según sus propias palabras, él quería «morir rodeado de sus soldados».
Bernardo Álvarez del Manzano, oficial del Ejército, nació en Zaragoza en 1945 y murió en Madrid el 23 de mayo de 2008.


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